Ciudad de México (El Diario de Hermosillo).- En el PAN están convencidos de que Sonora podría convertirse en una de las contiendas más competitivas para las elecciones de 2027.
Sin embargo, en la dirigencia nacional existe también una preocupación creciente: que las diferencias internas terminen debilitando una oportunidad que consideran estratégica para recuperar una gubernatura actualmente gobernada por Morena.
De acuerdo con algunas versiones, al interior del partido, el principal desafío para el PAN no estaría necesariamente en enfrentar al oficialismo, sino en lograr que sus propios liderazgos construyan una candidatura de unidad.
Riesgo de lucha de grupos o de intereses personales
La preocupación es que la competencia interna se convierta en una lucha de grupos o de proyectos personales justo en el momento en que el partido busca proyectar cohesión y fortaleza rumbo a la sucesión estatal.
Por ello, en Acción Nacional se analiza una ruta distinta a la utilizada en otros procesos.
Más allá de las encuestas y los niveles de conocimiento de cada aspirante, la apuesta sería construir primero un acuerdo político que permita llegar a la definición de la candidatura con el menor nivel posible de confrontación interna.
Astiazarán necesita el aval de Damián Zepeda y Lilly Téllez
Entre los nombres que aparecen con mayor frecuencia entre los panistas sonorenses, destaca el del alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, considerado por diversos sectores como uno de los perfiles mejor posicionados para competir por la gubernatura.
Sin embargo, en algunos sectores del panismo sonorense, hay signos de preocupación porque la estructura que promueve al alcalde de Hermosillo es mayoritariamente priista.
Las dudas se multiplican al revisar al equipo cercano de Astiazarán Gutiérrez, está integrado principalmente de ex funcionarios de los gobiernos de Eduardo Bours y Claudia Pavlovich.
La presencia de esos personajes, algunos vinculados también con Ricardo Bours, generan desconfianzas y rechazo.
Salvar este escollo requiere de una cuidadosa negociación con grupos internos del panismo y acuerdos con perfiles relevantes.
En el PAN, se acepta que una eventual candidatura de Astiazarán, requeriría del respaldo de otras figuras relevantes como el senador Damián Zepeda y la senadora Lilly Téllez, dos actores con peso político propio dentro y fuera de Sonora.
Zepeda Vidales, es también “enemigo de una eventual coalición con el PRI” y ni que decir de la todavía senadora Lilly Téllez.
La lógica que prevalece entre los estrategas del PAN es que cualquier candidato necesitará llegar acompañado por una coalición interna sólida.
Candidatura deberá surgir de un consenso interno
Incluso si las mediciones cambian durante los próximos meses y otro aspirante logra colocarse al frente de las preferencias dentro del partido, el resto de los liderazgos tendría que respaldar la decisión para evitar fracturas que beneficien a Morena.
En Acción Nacional existe la percepción de que hace años no enfrentaban una elección para gobernador en Sonora con posibilidades reales de competencia.
Por ello, algunos cuadros partidistas consideran que el proceso de selección será una prueba de madurez política para el partido y para sus principales figuras estatales.
Hay quienes incluso aseguran que Jorge Romero sigue de cerca lo que ocurre en Sonora porque la elección será una prueba de su estrategia para recuperar gobiernos estatales.
En el PAN creen que, si logran evitar una fractura y Morena llega dividido a la sucesión, Sonora podría convertirse en la sorpresa electoral de 2027.
Si bien es cierto, la casi virtual candidatura del alcalde de Hermosillo está en marcha, persiste el riesgo de que no se concrete una coalición opositora que incluya al PRI.
El peligro de una fisura, o fractura interna en el PAN Sonora no está descartada pues Astiazarán promueve la integración de un bloque opositor con el PRI, propuesta que es mayoritariamente rechazada.
Definitivamente, el futuro de la oposición en Sonora, se anuncia complicada porque, ni en la dirigencia nacional o en los grupos panistas, “no se acepta” un pacto con el PRI.
Aceptar una alianza con el PRI no está descartada y probablemente se concrete, lo que es incierto en este caso, es que se necesitará el apoyo de todos los panistas.
Te puede interesar: Colosio Riojas “habría dicho que si” a candidatura en Sonora
