Hermosillo, Sonora (El Diario de Hermosillo).- Durante el mes de diciembre fueron modificadas las leyes de ingresos de 49 municipios de Sonora, informó la diputada María Eduwiges Espinoza, presidenta de la Diputación Permanente, quien explicó que «el Poder Legislativo tiene la facultad de corregir cobros considerados excesivos por parte de los ayuntamientos «como lo planeado con las fotomultas en Hermosillo.
Detalló que, entre los municipios incluidos, se encuentra Hermosillo, específicamente en el tema de las fotomultas, cuyo ajuste se realizó en el artículo 165 de la Ley de Ingresos municipal.
«Estas solo podrán ser aplicadas mediante la intervención de un agente de Tránsito» dijo la diputada presidenta.
«Aquellas que se impongan con dispositivos electrónicos o tecnológicos quedarán sin efecto», puntualizó la legisladora.
En este sentido, aclaró que no se eliminaron las multas de tránsito, sino que su aplicación deberá realizarse bajo el esquema tradicional.
Aclaró que las multas seguirán aplicándose «con la presencia de un oficial.»
Agregó que el cambio de narrativa por parte del gobierno municipal, al señalar que no se trata de fotomultas, evidencia que no existió intención de actuar en contra de alguna institución o persona,
Lo que se busca es precisar el alcance de la modificación aprobada por el Congreso.»
La medida, tal como estaba planteada por el Ayuntamiento, carecía de certeza jurídica para el ciudadano.
Se trataba de una medida que mostraba un claro tinte recaudatorio más que educativo.
Acto de multar “no puede ser automático»
El Congreso utilizó su facultad para modificar el artículo 165 de la Ley de Ingresos Municipal.
La corrección establece que, aunque se utilice tecnología para la vigilancia, el acto de multar no puede ser automático.
«Especificamos que no puede emanar una multa de tránsito a partir de un dispositivo electrónico.»
«Tiene que ser a partir de que un agente de tránsito verifique y dé razón al ciudadano, al conductor, y entregue una multa», detalló la diputada.
Costo de infracciones impactaban la economía familiar
Uno de los principales argumentos para rechazar la propuesta original fue el costo y el impacto en la economía familiar.
Se estimaba que las infracciones oscilarían entre los 1,200 y 1,700 pesos, montos que llegarían directamente a los domicilios.
El procedimiento, sería injusto pues el conductor sería infraccionado «sin que el conductor supiera cuántas había acumulado.»
Espinoza señaló que, si la intención fuera verdaderamente la educación vial, se optarían por sanciones de servicio comunitario y no necesariamente económicas.
El problema de los «autos chocolate» y la inequidad
Otro punto crítico que influyó en la decisión fue la falta de equidad en la aplicación de la ley.
La diputada reconoció que en Hermosillo existe un gran número de vehículos irregulares (autos chocolate) que no tienen un registro confiable.
- El problema: Las cámaras captarían las placas de los autos registrados (nacionales), enviando la multa a sus dueños
- La impunidad:
- Los autos irregulares, al no tener un domicilio fiscal claro o placas oficiales, evadirían estas sanciones automáticas, cargando la mano solo a los contribuyentes cautivos
La diputada celebró que, tras la intervención del Congreso, el Ayuntamiento de Hermosillo haya cambiado el discurso de un tema recaudatorio a uno de «prevención y amonestación».
Aclaró que el uso de tecnología es positivo siempre que se use para formar civismo, pero reiteró que en 2026 no habrá multas automáticas enviadas a domicilio.
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